Las almas gemelas tienen los mismos intereses y valores. Su atracción no es sólo física o sexual, la ternura siempre está presente en sus miradas. El amor trasciende toda lógica, edad, materia, raza, credo y distancias. Al encontrarse, sienten una infinita necesidad de abrazarse, besarse y compartir la energía de sus corazones. Tienen la sensación de conocerse aunque nunca se hayan visto antes. Ambas desean crecer espiritual e intelectualmente, se incentivan mutuamente por ese crecimiento personal. No existe entre ellas el egoísmo ni la individualidad y tienen el deseo, aunque inconsciente, de llevar a cabo su misión juntos. Se complementan en todos los sentidos. Se aceptan, se respetan, hacen planes para el futuro, se quieren como son. Si se pelean parecen marchitarse y buscan rápidamente aclarar sus malentendidos, con humildad y generosidad mutua. Su amor crece día a día. Se dan cuenta que aunque separados han estado buscándose siempre y esperando la llegada del amor. Sin dudas, las experiencias pasadas fueron la preparación para este reencuentro.
Las almas gemelas se atraen más fácilmente cuando los dos tienen buen humor. En general son activos, vivaces, conversan largamente y la música los transporta a su lugar original. Buscan el éxtasis y lo disfrutan. Hacer el amor es una experiencia que cobra un inusitado significado y en un indescriptible instante de esa unión, logran reconocer a través de sus miradas, el alma que estaban buscando.Si estás esperando a tu alma gemela toma cada experiencia como parte de tu evolución, de la preparación necesaria para el encuentro final. Pueden pasar años, puedes confundirte pero en el fondo de tu corazón, reconocerás su llegada. Cuando esto ocurra el planeta entero se confabulará a favor de ese reencuentro y comenzarán a desencadenarse toda suerte de acontecimientos para que finalmente estén juntos.
